Los fondos más usados son papel liso, vinilo o telas suaves. Deben estar bien tensos, sin arrugas, montados con varillas o rieles para facilitar cambios. Asegura que el borde superior quede limpio para evitar sombras en el encuadre.
Para cambios rápidos, utiliza un sistema de enrollado y clips; guarda cada fondo en funda o tubo para evitar dobleces. Etiqueta colores para identificar rápidamente el tono deseado y evitar errores entre tomas.
Distancias y enmarcado
La distancia entre sujeto y fondo varía, pero una separación de 1,2 a 1,8 metros evita que la sombra caiga sobre el fondo y ayuda a mantener la claridad en el recorte.
La distancia entre cámara y sujeto también importa para el encuadre; usa un angular medio para objetos y un 50 mm en full frame para retratos sin distorsión.
Cambios entre tomas sin perder tiempo
Organiza el flujo de cambios con un plan: fondo actual, luego iluminación y, finalmente, fondo alternativo. Mantén el modelo en posición si es posible para reducir interrupciones.
Guarda cada accesorio en su posición asignada; etiquetado y numeración de piezas facilita las transiciones y reduce tiempos entre tomas.
Diferencias en iluminación según el fondo
Un fondo claro refleja más luz y puede exigir menos iluminación, pero también podría resaltar imperfecciones. Ajusta la intensidad de la luz principal para mantener el rostro bien expuesto sin sobrecargar el fondo.
Con fondos oscuros, aprovecha las sombras para dar volumen; utiliza una luz principal más marcada y una relleno suave para conservar detalle en la piel.